La historia hasta ahora (2)

El grupo de “héroes” se encuentra de nuevo en el interior de la Fortaleza, ahora acompañado por dos nuevos miembros que vienen a reemplazar a los caídos en el Túmulo: Laurio, un carismático guerrero, y Borgir (rebautizado como Grogir), un enano algo repulsivo.

Tras realizar una ronda de compras y ventas (ver Quién es quién en la Fortaleza, actualizado), el grupo se prepara para una nueva tarea. Durante estas gestiones, el clérigo Sein decide adquirir una suntuosa vestimenta, quizá pensando ya en un futuro más refinado que el de las mazmorras.

A continuación, los aventureros se dirigen al tablón de anuncios con la intención de aprovechar el resto del día con un encargo sencillo y dentro de la propia Fortaleza: ayudar al comerciante Jesem a limpiar el taller que ha heredado de su abuelo, el reputado mago-orfebre Jaarl Draxas.

Sin embargo, Jesem les advierte de un detalle inquietante. Dos días antes, un mercenario enano descendió al sótano con ese mismo propósito… y aún no ha regresado.

Los aventureros bajan al sótano y pronto se encuentran con unas extrañas estatuas que representan gnomos, pintadas de negro y blanco. El pasillo conduce a una serie de dameros instalados en el suelo, también formados por baldosas negras y blancas. Tras deducir que se trata de algún tipo de trampa, el grupo consigue sortear el primer damero.

No obstante, y pese a haber deducido correctamente qué baldosas eran seguras, Sein decide comprobar las demás. La descarga eléctrica resultante lo fulmina en el acto, poniendo un abrupto final a su carrera clerical. Sus compañeros, con la habitual eficiencia aventurera, proceden a registrar el cadáver. En un gesto de notable consideración, dejan en sus ojos las dos monedas que habrían roto el reparto equitativo del botín.



Poco después, los aventureros descubren a los habitantes del subsuelo: unos extraños gnomos que parecen desplazarse a través de galerías excavadas en las paredes. Cuando se sienten amenazados, estos gnomos cuentan además con la ayuda de grotescas herramientas animadas que atacan a los intrusos.

Finalmente, el grupo llega a una sala abandonada. En su interior hay una jaula que contiene un espejo, y dentro de este —atrapado desde hace más de quince años y completamente enloquecido— se encuentra un hombre que se presenta como Morlan. Según afirma entre murmullos, fue el propio Jaarl Draxas quien le impuso tan terrible castigo.




Comentarios

Entradas populares de este blog

La historia hasta ahora (1)

El Saber del Inodoro Vol II

Quien es quien en la Fortaleza. Patio Exterior (ACTUALIZADO)